SARAMAGO, JOSÉ
´Dios, el demonio, el bien, el mal, todo eso está en nuestra cabeza, no en el cielo o en el infierno, que también inventamos. No nos damos cuenta de que, habiendo inventado a Dios, inmediatamente nos esclavizamos a él´. El Premio Nobel portugués, José Saramango, resumía así la idea central de su novela, Caín. Un año después de El viaje del elefante, novela que se ha convertido en un éxito de ventas a lomos de Salomón, Saramago retoma el tema religioso cuestionando la figura de Dios y rechaza que los problemas de salud que tuvo hace unos meses le hicieran pensar más en él. ´Tengo asumido que Dios no existe, por tanto no tuve que llamarlo en la gravísima situación en que me encontraba. Y si lo llamara, si de pronto él apareciera, ¿qué tendría que decirle o pedirle, que me prolongase la vida?´.
Caín, Dios y la humanidad son los protagonistas de esta obra que recorre pasajes de la Biblia desde el humor y la ironía. ´Nuestro escritor no se anda por las ramas, ni se busca subterfugios a l
Qué diablo de Dios es éste que, para enaltecer a Abel, desprecia a Caín.
Si en El Evangelio según Jesucristo José Saramago nos dio su visión del Nuevo Testamento, en Caín regresa a los primeros libros de la Biblia. En un itinerario heterodoxo, recorre ciudades decadentes y establos, palacios de tiranos y campos de batalla de la mano de los principales protagonistas del Antiguo Testamento, imprimiéndole la música y el humor refinado que caracterizan su obra.
Caín pone de manifiesto lo que hay de moderno y sorprendente en la prosa de Saramago: la capacidad de hacer nueva una historia que se conoce de principio a fin. Un irónico y mordaz recorrido en el que el lector asiste a una guerra secular, y en cierto modo, involuntaria, entre el creador y su criatura.