JOSE LORITE
La mujer ha existido histテウricamente en la tensiテウn de una paradoja inquietante, abismal: al no existir sino como seducciテウn, la mujer no debテュa tener un ser propio para poder existir. Una ausencia de ser: una existencia en simulacro. Tradicionalmente, la mujer ha deseado ser mujer, pero en su recorrido ese deseo siempre ha encontrado al hombre, al deseo del hombre que la hacテュa mujer.(...) Preguntemos simplemente: ツソcテウmo comienza el orden de los signos que ha determinado el no-ser histテウrico de la mujer?ツソtiene historia un no -ser?